Government, Humanity, Immigration, Spanish
El Estatus de Protección Temporal terminó para los haitianos. Así está impactando la zona más al sur de Chicago.
Table of contents
Un sábado por la mañana de inicios de septiembre, el pastor Allens Gilles está de pie, frente a su congregación de la Iglesia Francesa Adventista del Séptimo Día de Bethlehem Chicago. Está dando su sermón a docenas de personas frente a él. Muchos de los asistentes están perfectamente vestidos. Los hombres llevan trajes oscuros y las mujeres lucen vestidos blancos hermosos y grandes sombreros para la iglesia.
Últimamente, el Pastor Gilles ha notado que el número de personas que acuden a su iglesia ha disminuido.
“Muchos miembros de esta iglesia han perdido su empleo y también sienten miedo”, dijo. “Tienen miedo incluso de venir a la iglesia. Tienen miedo de participar en cualquier reunión social”.
Esta baja asistencia se ha convertido en la nueva realidad del Pastor Gilles.
“No puedo forzarlos a que vengan”, dijo. “Si yo estuviera en su misma situación, probablemente hubiera hecho exactamente lo mismo que ellos, porque nunca sabes qué pudo haber pasado”.
El temor a afrontar la vida tras el TPS es algo que los miembros de la congregación del pastor Gilles también han vivido de primera mano.
“Conozco a un hombre, está muy asustado”, dijo Nicole Hanry, quien vive en un suburbio a las afueras de Chicago. “Este hombre, su familia está en Haití, tres hijos y su esposa. Él no tiene dinero para mandales. Me dice: “No sé qué hacer”. Él está muy deprimido.
El Pastor Gilles ha escuchado este tipo de historias con frecuencia en las últimas semanas. Él ha tenido que ofrecer consejo y mantener conversaciones muy difíciles con aquellos que han perdido su Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).
“Hay que vivir con la mentalidad de que algo puede suceder y, en el peor de los casos, sí eres deportado, tener un plan”, dijo. “Lo único que podemos hacer es orar por ellos. Dios tiene la última palabra”.
Salir de Haití
A principios de 2022, Patrick tomó la difícil decisión de dejar Haití y migrar a Estados Unidos tras un aterrador encuentro mientras se dirigía a su trabajo.
Él estaba conduciendo en una carretera casi vacía, cuando vio que dos hombres que iban a bordo de motocicletas, fueron llevados a punta de pistola.
Patrick, quien nos pidió usar este seudónimo para proteger su identidad, estaba impactado por lo que vio ocurrir a solo unos metros de él. Inmediatamente frenó, dio media vuelta en su auto y aceleró lo más lejos posible del lugar.
Había pasado un año desde que el presidente haitiano, Jovenel Moïse, fue asesinado y el país había comenzado a caer en una espiral de caos. Lo que Patrick atestiguó era parte de la caída que ocurrió después del asesinato, cuando pandillas violentas tomaron el control de varias partes del país.
Unos meses después, Patrick estaba viviendo en Chicago, donde ya había algunos miembros de su familia. Pronto le fue otorgado el Estatus de Protección Temporal (TPS) bajo la administración de Joe Biden. Desde entonces, él ha vivido en EStados Unidos; han pasado más de cuatro años y él ha construido una vida. Patrick se había establecido en Chicago.
Entonces, a finales de julio del 2026, la administración de Trump anunció que el Estatus de Protección Temporal (TPS) para haitianos llegaba a su fin. Entonces, había más de 300 mil haitianos que se verían afectados. Personas como Patrick, perderían su protección contra la deportación, su futuro en EStados Unidos se volvería incierto.
Patrick comparó su experiencia con el Estatus de Protección Temporal (TPS) con la forma en la que alguien se prepara para un próximo viaje en carretera.
“Te aseguras de tener un plan, de tener un itinerario y, de repente, te quedas sin gasolina”, dijo.
Impacto Económico
Los estadounidenses de a pie sentirán el impacto económico del fin del TPS, señaló Rebecca Shi, directora ejecutiva de la American Business Immigration Coalition.
“Nuestros adultos mayores estadounidenses despiertan un día y descubren que la persona que los cuidaba , en quien confiaban, ha desaparecido repentinamente tras la cancelación del TPS, esto resulta totalmente desestabilizador y desorientador para ellos”, le dijo Shi a Latino USA.
Ella calcula que alrededor del 30 por ciento de los haitianos con Estatus de Protección Temporal (TPS) trabajaban en el sector de la atención sanitaria y del cuidado de personas mayores. Y no es solo el sector sanitario el que sentirá estas presiones económicas; ella prevé que el impacto se extenderá a otros ámbitos del mercado laboral.
“Tenemos hoteles y pequeños negocios donde haitianos, ya sea en Key West, donde el 20 por ciento de la población es haitiana, o en Florida Central, en Orlando; donde los haitianos fueron una pieza fundamental del sector de la hostelería y el turismo”, dijo.
Shi estima que el impacto económico va incluso más lejos cuando consideras que el Estatus de Protección Temporal (TPS) ha terminado también para otros grupos inmigrantes, como venezolanos, sirios y hondureños, bajo la segunda administración de Trump. Sin embargo, ella plantea una visión sobre la que los legisladores pueden actuar para ayudar a frenar la presión económica derivada de los cambios más recientes en la política migratoria: una vía hacia la regularización.
“Economicamente es como darse un disparo en el brazo”, dijo. “Diversos estudios, que abarcan desde posturas conservadoras hasta otras más liberales, han demostrado de manera consistente que la simple legalización de los dreamers o de los inmigrantes amparados por el TPS supondría una inyección de al menos 20 000 millones de dólares en la economía; y eso sin contar la contribución fiscal, los ingresos de los consumidores y el poder adquisitivo de este colectivo una vez que se logre su regularización”.
Ella aun tiene esperanza de que haya un cambio hacia una reforma migratoria amplia, que pueda beneficiar a todos. Es una esperanza que personas como el Pastor Gilles también tienen.
“Debemos unir nuestras manos y, si nos movilizamos juntos, podremos convertirnos en una fuerza poderosa para contrarrestar esta política”, dijo “Si logramos movilizar a todos, enviaremos un mensaje contundente”.
Últimamente, el Pastor Gilles ha estado compartiendo un mensaje con su congregación para ayudarlos a sentir un poco de tranquilidad.
“En dos años, no va a ser igual”, dijo. “Es un hecho que noviembre está a la vuelta de la esquina. Le dijo a mi gente que esto también pasará”.

